Una vuelta de página a la Competitividad

Locales 09/10/2016
COMERCIO EXTERIOR
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FOTO ARCHIVO DESAFIO. El comercio exterior argentino busca aún definir su perfil.
Por Osvaldo Avalos (*)

El Comercio Internacional Argentino sigue buscando un horizonte claro mientras se debaten cuestiones, que por supuesto no son menores (envíos puerta a puerta, situación de la Aduana, Acuerdos Internacionales, FMI, Foros, etc.), no deben hacernos perder el foco de la discusión mayor y superadora que debemos darnos en pos de un desarrollo sustentable de nuestro país.
Todos los actores, fundamentalmente el gobierno, comprendieron que las medidas tomadas al principio de la gestión eran necesarias pero no suficientes. Los efectos de estas medidas tuvieron ganadores y perdedores, que no vamos a analizar aquí.
Entre todas las discusiones la llamada “Agenda de la Competitividad” busca no perder protagonismo frente a la coyuntura que, por urgente, demanda permanente atención de los medios, pero inevitablemente todo está relacionado y no hace falta ahondar mucho para concluir que todo, en mayor o menor medida, afecta nuestra competitividad.
Vale la pena aclarar que cuando hablamos de Competitividad en Comercio Internacional, no nos referimos exclusivamente a una situación meramente numérica. No podemos reducirla a una cuestión de precios y costos, sino que la complejidad que la contiene apunta a las “Competencias” que tenemos en los distintos bienes y servicios “transables” respecto del mundo.
Como si fuera una luz al final del túnel, se establecieron dos cuestiones claves en esta discusión: La Infraestructura y la Presión Impositiva. Todos coinciden que la situación actual de ambas atenta contra la competitividad de nuestro país especialmente de las llamadas Economías Regionales.
Por el lado de la Infraestructura la esperanza está puesta en el mentado Plan Belgrano y el nuevo esquema Portuario. Ambos proyectos, ambiciosos y revolucionarios, que demandaran un gran esfuerzo fiscal para llevar adelante estas inversiones, y por supuesto mucho tiempo.
Por el lado de la presión impositiva aún no se ha avanzado claramente, pero desde luego que todos coinciden que merece un urgente y amplio debate.
Pero no debemos dejar de lado otros elementos igualmente importantes como la lucha contra la corrupción y la inseguridad, el cuidado del medioambiente y la innovación tecnológica.
Todas estas decisiones, medidas, herramientas o políticas, alineadas en un mismo sentido permitirán a nuestro país retomar la competitividad e incursionar exitosamente en las llamadas “cadenas de valores globales”, que aparecen hoy como una arista destacada del sistema internacional de comercio.
La vuelta de hoja que pretendemos dar, está justamente referida al mientras tanto, es decir todo aquello que implica el proceso por el cual debemos transitar para alcanzar los objetivos.
El mientras tanto es un trabajo transitorio entre la situación actual y la deseada, ese camino que debemos recorrer comenzó el pasado mes de diciembre y continúa. En ese sentido podemos mencionar que recientemente se han eliminado algunas distorsiones. También se está trabajando en disminuir la permanencia de las mercancías en los recintos portuarios y depósitos fiscales, en controles no invasivos y basados en la inteligencia conforme a las herramientas informáticas disponibles, que tanto AFIP como Aduana han desarrollado en los últimos años. Evitar la discrecionalidad, y el correcto uso de las facultades de control de los funcionarios de los distintos organismos que intervienen en nuestro Comercio internacional, permitirá eliminar costos innecesarios y ocultos de las exportaciones e importaciones. Una mayor transparencia en las gestiones y una rápida ejecución de las mismas, son caras de una misma moneda.
Agilizar las devoluciones de IVA, simplificar aún más los procesos de gestión y pago de los reintegros de exportación, dotará a las empresas de mayor disponibilidad financiera para dinamizarlas.
Canalizar todas las gestiones de nuestra actividad a través del VUCE (Ventanilla Unica de Comercio Exterior), tiene que ser un objetivo inmediato de este proceso.
Sumado a todo esto, insistimos en que es imperioso revisar la presión impositiva, que nos afecta en cada eslabón de la cadena de una forma innovadora, no podemos caer en las mismas trampas del pasado, de manera que estimule el desarrollo de un comercio internacional sano y positivo, como una herramienta más, que lo es, de la actividad económica de cualquier país serio que quiera participar, activamente, del Comercio Mundial.
Esta pretendida vuelta de página debe ponernos de cara a la competitividad, para cuando las inversiones en infraestructura estén realizadas y formen parte del engranaje productivo de nuestro país, logremos posicionarnos fuertemente como un proveedor confiable, no sólo de alimentos con alto valor agregado sino también de innovaciones tecnológicas.

(*) Lic. en Comercio Internacional (UADE). Consultor y asesor de empresas en materia de Aduana y Comercio Internacional. Presidente de Costa Libre SA, Servicio Integral de Comercio Internacional.


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