La agroindustria

Editorial 06/10/2016
Este sector explica el 60% de las ventas argentinas al exterior.
La cadena agroindustrial explica nada menos que el 60% de las exportaciones totales de la Argentina, donde tiene una participación del 47% el complejo oleaginoso y cerealero. Tal lo establecen las estadísticas de la Cámara de la Industria Aceitera, el sector generó divisas por 13.180 millones de dólares en el primer semestre de este año, siendo casi la mitad de los 27.706 millones que exportó el país en ese lapso, no incluyéndose rubros de importancia como el biodiésel o la glicerina, que también se obtienen del aceite de soja.
También se conoció que el sector cárnico, que viene de 8 años de permanentes restricciones para exportar y reiterados enfrentamientos con el gobierno anterior, que le impuso toda clase de dificultades, ya ha experimentado una reactivación interesante con presencia en 90 mercados, mientras que las legumbres son exportadas a 70 países y la cadena fruthortícola tiene presencia en 50 destinos comerciales en el mundo.
Esto puede interpretarse, en el buen sentido, como una de las mejores maneras mediante las cuales la Argentina ha vuelto a conectarse con el mundo en estos pocos meses del nuevo gobierno, que ha debido revertir una perspectiva cargada de problemas y confrontaciones, aunque el desafío recién está en sus albores, quedando muchísimo por hacer si es que se pretende retornar a estándares anteriores. El objetivo central es profundizar el comercio con los mercados abiertos, trabajar activamente para destrabar los que están cerrados y continuar abriendo nuevos mercados, con el enfoque central de reposicionar a la industria argentina en el mundo.
Las cinco positivas acciones que hubo en la primera parte del año fueron el profundo cambio en las políticas a llevar adelante, una fuerte mejora en las expectativas, el saneamiento del INDEC, un cambio en las reglas de juego que ya tuvieron impacto en el sector agroindustrial y la normalización de las relaciones políticas y financieras internacionales. Todas ellas, sumadas y en conjunto contribuyen para incrementar las exportaciones y mirar con mayor optimismo el futuro inmediato.
Ampliando sobre el mercado de la carne, que cuenta ya con un horizonte de 90 países como destino de las ventas, digamos que en agosto las exportaciones de carne bovina llegaron a 15.400 toneladas pero producto, que son equivalentes a 23.000 toneladas peso res, que constituye un volumen 10% superior al mes de julio, siendo el valor de lo facturado 96 millones de dólares, también 13 puntos por encima del mes precedente. En cuanto a las menudencias, también experimentaron una suba aunque en menor medida, alcanzando el octavo mes del año 8.100 toneladas por un valor de 15 millones de dólares, avanzando un 3 por ciento.
Lo interesante del caso es que crecieron las ventas tanto de carnes enfriadas como congeladas, lográndose en el primer rubro el mayor volumen en lo que va del año, siendo Chile el principal destino. En cuanto a carnes congeladas, hubo fuertes envíos a Israel y China, convirtiéndose el país asiático en el número uno, desalojando del sitio a Alemania. Mientras que en la cuota Hilton, según lo puntualizó la Comisión Europea, en agosto se certificaron 1.900 toneladas, con lo cual se mantiene el buen ritmo de certificación que hasta el momento cubrió 14,7% del total asignado de 29.500 toneladas.
En el lapso enero-agosto las exportaciones de carne en todos los rubros de carnes bovinas han sumado 158.000 toneladas peso res, lo cual es un 9% superior a igual período de 2015.
Lo trascendente del sector agroindustrial y del agropecuario, combinándose sus efectos positivos, es que su producción de resolución inmediata, con amplios mercados ganados y otros con muchas posibilidades de incorporar, con resultados que van directamente a la balanza comercial con el correspondiente impacto en el PBI, que es por cierto lo que requiere la Argentina para ir revirtiendo la situación dejada por el anterior gobierno, con una situación financiera complicadísima y las economías centrales muy afectadas y las regionales en estado de avanzado deterioro.
Al menos por ahora, en este primer tramo recorrido se advierten señales en firme condición de avance, lo cual habrá que apuntalarlo.

 

Te puede interesar

Te puede interesar