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Información General 19 de noviembre Por
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El ocaso de un asesino: (EE.UU./2010). Dirección: Anton Corbijn. Intérpretes: George Clooney, Violante Plácido, Paolo Bonacelli y otros. Duración: 104 minutos.

Generalmente cuando una persona llega a una cierta edad se jubila. Eso es por lo menos lo que piensa nuestro protagonista luego de terminar un “trabajo” en Suecia. Y el encomillado tiene su razón de ser en que nuestro hombre es en realidad un frío, eficaz y metódico asesino que pasa a ser perseguido por un par de sicarios que intentarán borrarlo de la faz de la tierra. Pero no es un asesino común y corriente ya que su especialización es adaptar armas y proyectiles según las necesidades de sus clientes, asesinos profesionales de muy alto nivel como él. Tiene por supuesto varios nombres –Jack, Edward o Mr. Butterfly– e intentará esconderse en un lejano pueblito de los Abruzzos italianos.
Pero el diablo mete la cola. Y pese a que encontrará a un bonachón sacerdote (Paolo Bonacelli) que intentará salvar su alma con consejos y vino moscato y así darle un poco de la paz que le falta, nuestro killer intentará hacer un último trabajo para dejar para siempre esa peligrosa vida. Mucho tendrá que ver en su actitud el enamorarse de una prostituta local (Violante Plácido) a la que no podrá dejar de enredar en su fuga hacia ninguna parte.
Con una excepcional fotografía y una banda sonora que cruza a Puccini y Bach con Patty Bravo, este thriller nos muestra a un Clooney en un personaje diferente a los que nos tiene acostumbrados. Imposible no rememorar ese cine estadounidense con antihéroes solitarios y lacónicos como Steve McQueen, Lee Marvin o Clint Eastwood, atrapados por un pasado que no los deja huir y un futuro triste, solitario y final.

Ga'hoole: la leyenda de los guardianes: (EE.UU.-Australia/2010). Dirección: Zack Snyder. Filme de animación digital basado en la serie literaria (15 libros) “Los Guardianes de Ga'Hoole” de Kathryn Lasky. Versión doblada al español. Duración: 90 minutos.

Soren es un joven búho fascinado por las historias de su padre acera de los épicos Guardianes de Ga'Hoole. Estos Guardianes eran un grupo de guerreros alados encargados de mantener la paz en el reino de los búhos. Mientras nuestro protagonista sueña con transformarse algún día en un Guardián de Ga'Hoole, su hermano mayor Kludd descree de los legendarios héroes, y por su envidia provoca un accidente que costaría caro: los dos pequeños búhos caen de su casa aterrizando en las garras de los malvados “Puros”, raza de crueles guerreros que se dedica a esclavizar y adoctrinar a los animales más débiles. Cualquier semejanza con los nazis no es casualidad.
Son raptados y llevados a un lugar donde les lavan el cerebro a los jóvenes para transformarlos en soldados cuya misión será atacar el reino. Soren formula un plan de escape y con la ayuda de otras aves también capturadas atravesará cielo y tierra para encontrar el Gran Arbol, hogar de los legendarios Guardianes, a los que pedirá auxilio.
Su hermano, en tanto, se transformará en un eficaz soldado de los “Puros”. El enfrentamiento entre el bien y el mal por tanto queda planteado desde el principio. Un despliegue visual donde el director Zack Snyder (“300”, “Watchmen”) dirige las escenas de luchas cuerpo a cuerpo con maestría sin igual, en un espectáculo donde la increíble fidelidad digital permite mostrar hasta la caída de las gotas de lluvia sobre el plumaje de las aves.
Pero lo fundamental es el mensaje del filme, claramente eficaz como provechoso y tan generoso como altruista. La máxima o consejo sería: confía en vos, apóyate en quienes te aman y saldrás adelante. Los ejes de los Guardianes son fortalecer al débil, curar al herido y derrotar al mal. Algo no muy fácil de encontrar en los filmes infantiles últimamente.











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