Propietario debe pagar $ 37.560 por una golpiza

Policiales 15 de noviembre Por
UNA DISCO DE LAS ROSAS
Una disco de Las Rosas deberá pagar la suma de 37.560 pesos más costas (un total de 59 mil) por las agresiones que sufrió en su interior un joven de 21 años de parte de un grupo de personas. La golpiza, ocurrida en el local bailable Wacros, generó dos demandas: una penal contra los presuntos agresores y una civil contra los dueños del boliche. Si bien la primera no prosperó porque no se pudo inculpar a los supuestos golpeadores, la víctima sí logró un fallo del fuero civil, que consideró que la disco debía garantizar su seguridad. Hasta el momento, se desconoce si la parte condenada apeló el fallo.
El caso -según La Capital de ayer- se generó a partir de las agresiones sufridas por Ignacio Rocha, de 21 años, en el año 2005. Y el Tribunal Colegiado de Responsabilidad Extracontractual Nº 1, a cargo de Mariana Varela, falló en la demanda civil contra el dueño del local, David Uliassi.
El dictamen expresa que del sumario penal y las declaraciones testimoniales surge que en la madrugada del 2 de octubre del 2005, el demandante - Ignacio Rocha- fue víctima de lesiones en Wacros. Y que "dichas lesiones resultaron de una caída producto de un golpe propinado por un asistente".
Según, la instrucción no se pudo identificar plenamente en sede penal quiénes habían sido los agresores y se sobreseyó a los imputados. Esto en lo que se refiere a la demanda penal. Pero la demanda civil siguió y fue directamente al dueño de la disco, Ulaissi. 
Este fallo se fundamentó en los artículos del Código Civil que destacan que el dueño de la disco tiene "el deber de seguridad de la demandada propio del contrato de espectáculo público por asistir a la confitería bailable". Esto significa que por el hecho de concurrir a un espectáculo público o a un boliche, quien asiste tiene el derecho de ser cuidado.
"No cabe duda que la organización de un baile suma a la prestación una obligación tácita de seguridad que enriquece la carga obligacional prescripta por el artículo 1.198 del Código Civil", dice en sus considerandos el fallo, e interpreta que "la parte demandada debe probar que el hecho acaeció por culpa de la víctima o de un tercero por quien no ha de responder". Pero en este caso no se pudo definir puntualmente quién fue el agresor.
Los dos agresores apuntados por Rocha, Agustín M. y Guillermo O., fueron sobreseídos en la demanda penal, pero la acción civil continuó contra Wacros y las actuaciones recayeron sobre el dueño del local.
De acuerdo al expediente, varios testigos declararon haber observado a Ignacio "trastabillar, como si le pusieran una calzada o traba o lo empujaran". Pero de todas las declaraciones no pudo precisarse quién realmente lo agredió.
Para los jueces, "la agresión entre asistentes a un local bailable en el que se expenden bebidas alcohólicas constituye un hecho previsible que además puede ser evitado por la especialidad de la explotación y la recurrencia de estos lamentables hechos". Esa responsabilidad encuadra la conducta del explotador del boliche en el marco del artículo 902 del Código Civil, y se puede exigir una mayor diligencia para impedir estos hechos. Esta es la fundamentación del fallo y lo que desembocó en la indemnización por parte de Wacros a Rocha.
Los golpes sufridos por el muchacho fueron múltiples. "El perito médico Rodolfo Nazario determinó incapacidad parcial y permanente en el actor. Del sumario penal surge que sufrió traumatismo de cráneo con pérdida de conocimiento sin recuperación y escoriación en región frontal, tumefacción en región molar izquierda".
Rocha estuvo internado cinco días en el Sanatorio Regional de Cañada de Gómez. Presenta una cicatriz de dos centímetros en el rostro, frontoparietal moderada y síndrome posconmocional encefálico discreto con secuelas permanentes por tiempo de evolución mayor de un año, los que son compatibles con el accidente.
El fallo fue firmado por Mariana Varela, Fernando Longhi y María Angélica Rodríguez, miembros del tribunal que marca nueva jurisprudencia a partir de una serie de juicios anteriores. Lo novedoso es que un joven agredido en una disco, sea por un asistente o no, en este caso debe ser indemnizado por el dueño del lugar.











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