CARTAS DE LECTORES

Locales 14 de noviembre Por
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Memoria

Señor Director:

En el día de hoy, a diferencia de todos los días cuando leía el diario, no pude parar de reír. Si, reí mucho, parece mentira ver cómo se cambia de parecer según las conveniencias. Con esto lo que quiero reflejar, fue mi asombro al ver la nota realizada a Roberto Mirabella, ya que es de público conocimiento la postura del Municipio con respecto a los lugares de  patrimonio ciudadano. Podemos dar el ejemplo del "espacio verde que no fue", pues si, el lugar que estaba dispuesto para una plaza, ahora ve cómo Libertad construye sobre él su shopping. Me parece que no hay que disfrazar la realidad, la gente debe saber la verdad, y si se llegó a la instancia del seminario que trató el futuro de la vieja terminal, dispuesto para el viernes, es porque los vecinos expresaron su gran malestar al ver cómo se avasallan sus derechos por parte del Municipio.
No me parece mal plantear un seminario, lo que me molesta es que se oculten las verdaderas intenciones.

Luis Poupeau

 

La dinastía del peronismo

Sr. Director:

Se aproxima un tiempo de recambio presidencial, las huestes se preparan para continuar con un mañana que le siga dando al país más logros de los obtenidos.
Derechas, izquierdas, centro, así es y será el peronismo y los ismos deberán seguir en la liturgia de los códigos que han marcado su existencia.
Desde 1945 de una u otra manera moldearon la República.
Por un lado hoy “el Peronismo Federal” y por el otro el ya denominado “El Cristinismo” en el folclore político nacional.
El poder se sostiene en la conducción del mejor, él debe generar justicia social, independencia económica y tranquilidad en el pueblo.
La República requiere de los partidos políticos para formalizar la ecuación en un sistema democrático.
Quienes quisieron, quienes se quedaron en la impronta y quienes pudieron, matices de ideas, de banderas, de símbolos, de programas que en una época se llamó la Plataforma electoral política.
El ciudadano se motiva por la trayectoria del candidato, por imagen personal, por hechos logrados, por sentimientos, por amor a la causa, por códigos, por símbolos y un sector minoritario en relación a lo global, por intereses.
Ir por afuera, ir por adentro, internas sí, internas no. . . y la unidad, cuándo, cómo y dónde?
Dentro de un partido, las divergencias generalmente son originadas por los personalismos y… los militantes?
Los militantes también tienen códigos y hay momentos en que los dirigentes no los ven o no quieren verlos.
“Dividir para reinar ”, es un dicho que se sostiene si no vemos la realidad de nuestro país.
Cuando en nuestra Nación vemos que más del 60 % funciona, significa que faltan cosas, pero los logros obtenidos son valederos y tienen plataforma para continuar.
Las utopías de la perfección, están en la imaginación, pero no en la realidad de la coyuntura.
El peronismo no debería dividirse para gobernar, debería evaluar los hechos y comprender cuál es el mejor camino a seguir para continuar gobernando la Nación .
La renovación de los dirigentes es la que vence en el tiempo de los que ya fueron.
A una imagen positiva la votarán propios y ajenos, a una imagen desgastada, aún ganando una interna y/o primaria, volteará los votos hacia otros.
Finalmente, sigamos al mejor, para poder lograr los objetivos para todos.
















Juan Carlos Fessia


El adecuado veto a la ley del 82%

Sr. Director:

La frustrada ley de aumento del haber previsional al 82% del salario mínimo, vital y móvil fue un intento que no persiguió en ningún momento una mejora del sistema previsional sino una intencionalidad política: el veto presidencial, para que el ejecutivo pague el costo político de ello, costo que no pagó pues la Ley no generó expectativas en la población.
Un análisis responsable de la cuestión, indica que para mejorar la situación de los jubilados es necesario ver realmente hasta qué punto es posible aumentar los haberes, conjugándolos con una mayor universalización (tratar de extender el beneficio previsional a la totalidad de la población en edad jubilatoria), sin que corra peligro la sustentabilidad del sistema.
El tema no es sencillo pero discurre por los siguientes conceptos:
1. El buen funcionamiento del sistema previsional está determinado por el bienestar de la economía. Una economía fuerte, dinámica y en crecimiento es la única garantía para que las jubilaciones puedan pagarse, extenderse a la mayor cantidad de población posible y mejorarse.
El sistema necesita aportes (trabajadores, patronales, impuestos) en base a los cuales funciona y se pagan los beneficios previsionales. Una economía sólida permite un incremento del empleo, los salarios y la reducción del empleo en negro, lo que significa mayores aportes y por ende una mejor garantía para los beneficios jubilatorios.
Recíprocamente, el sistema previsional puede y debe cooperar para que la economía del país crezca y se desarrolle, cosa que se logra aplicando parte de los fondos del sistema en inversiones, obras, generación de créditos para la producción, en fin, para que la economía en general se haga más robusta. Si se genera más empleo, nuevas empresas y se combate el empleo no registrado, se realizan más aportes, dándose una especie de círculo virtuoso.
O sea, el destino del sistema previsional va atado al buen funcionamiento de la economía. Hay que terminar con el mito sobre la existencia de la “planta de los jubilados”: el dinero que ingresa al sistema no permanece inmóvil en una especie de cuenta para afrontar en el futuro la prestación previsional de cada aportante, sino que necesita invertirse, para que no se deprecie, se multiplique y se puedan pagar las jubilaciones (también los seguros por desempleo y asignaciones familiares, asignación universal, etc. que pesan sobre el sistema).
2. La cuestión previsional debe afrontarse con políticas de estado activas. Así lo ha concebido la acción gubernamental de los últimos años, en los que de hecho se han producido reformas importantísimas: Asignación Universal por Hijo; la universalización del beneficio previsional, extendiéndolo a la población que era activa pero no registrada (empleo en negro) y a la población que no se desempeñó en el mercado laboral; y la movilidad jubilatoria por ley 2 veces al año. En virtud de estas acertadas políticas se pudieron jubilar 2.400.000 personas, 3.700.000 niñas, niños y adolescentes perciben la asignación universal y se incrementan los haberes de los jubilados.
3. El diseño y mejoramiento del sistema previsional debe plantear también combatir el empleo en negro, que está en el orden del 36% y la reducción de subsidios que otorga el Estado a ciertos sectores (los más importantes, energía, transporte) aumentando la disponibilidad fiscal.
Desde estos ejes (continuación de las buenas políticas de utilización de los fondos previsionales, combate del empleo no registrado, eliminación de subsidios, reducción de la evasión fiscal, fortalecimiento de la economía) se debe encarar seriamente el diseño y mejoramiento del sistema previsional.
Demás está decir que la complejidad del tema no permite que se pueda resolver en el corto plazo y mucho menos con la enhorabuena vetada “ley del 82% móvil”. Por el contrario, hace falta un estudio serio y profundo, y que los operadores políticos actúen con responsabilidad.

Dr. Daniel Castillo
DNI 23.285.107






















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