Con el "Mono" Farías se fue una figura del pasado

Deportes 14 de noviembre Por
Su carrera como jugador la hizo en Argentino Quilmes y Atlético, como marcador de punta izquierda. Rudo como hubo pocos, imponía un respeto muy especial a sus rivales. Tras su retiro, se desempeñó como árbitro de la Liga Rafaelina. Fue protagonista de un hecho curioso al expulsar a uno de sus jueces de línea.
La noticia nos sorprendió, como siempre ocurre con la muerte, impacta muy duro, pero sirve para refrescar recuerdos, escenas de otros tiempos. Así nos ocurrió al abrir el Diario de ayer y en un breve apartado entre las crónicas futboleras, enterarnos de la desaparición física ocurrida en los últimos días de dos ex futbolistas de Argentino Quilmes, tales los casos del "Huevo" Eduardo Médicci -quien estaba viviendo en Salta y tenía 64 años- y del "Mono" Héctor René Farías, quien falleció en la ciudad de Rosario. Tenía 74 años y había sido jugador de Argentino Quilmes y de Atlético, con algunas incursiones en la selección de la Liga. Luego del retiro activo, fue árbitro de la misma Liga, dirigiendo en primera división.
Justamente, retrocedemos en el tiempo para contarles algunas cosas del "Mono" Farías, por aquellos años estando quien esto escribe a cargo de la jefatura de la sección Deportes del Diario, lo cual me permitió conocerlo. Sin llegar a trabar amistad, pues a veces nos alejaban las críticas, debemos decir que este fortachón Farías era una persona muy franca, casi ingenua, de una personalidad que nada tenía que ver con su figura hosca, dura, de enormes dimensiones.
Justamente, esa característica física y sin ser un exquisito con la pelota, imponía un respeto pocas veces visto en los delanteros que debían enfrentarlo. En realidad, donde Farías "raspaba" era muy difícil que allí volviera a crecer el césped, una forma de decir, pero que lo pintaba de cuerpo entero. Es que tener un encontronazo con el "Mono" era un seguro pasaporte para quedar maltrecho.
Vaya entonces una anécdota que da una clara idea de la fortaleza física de Farías. En una oportunidad jugaban en el monumental de barrio Alberdi Atlético y Sportivo Norte -la pica, bueno en realidad rivalidad es lo más apropiado, que había era enorme-, cuando en una jugada "Mulita" Cancino, que al parecer lo había dejado trascender antes del partido por alguna vendeta, le pegó al "Mono" un patadón de aquellos en el muslo. Farías fue atendido un par de minutos afuera de la cancha, y aunque con un tremendo moretón, volvió a jugar como si nada. Cancino en cambio se quebró dos dedos del pie derecho. Tiempo después nos enteramos que dijo "fue como si le pegara una patada a un poste de cemento de la luz".
El "Mono" fue sin dudas un tipo bastante pintoresco, de salidas llamativas, querido en el ambiente y en especial por quienes fueron sus compañeros en la cancha, ya que todos querían tenerlo de su lado. Una defensa con Farías ya imponía un respeto muy especial.
Entre las muchísimas cosas que pueden contarse, tal vez la máxima ocurrió en cancha de Peñarol, ya siendo Farías árbitro liguista. Jugaban el local de la V azulada, y aunque no lo tengo confirmado en la memoria, con Argentino de Vila.Uno de los jueces de línea era un tal Casco, hombre de cuerpo bastante pequeño, tez mate, de genio bastante fuerte. Al parecer había tenido alguna diferencia previa al partido con el referí Farías, por lo cual durante el juego no le marcó dos pelotas afuera de la cancha levantando el banderín, por lo cual -ante la sorpresa de toda la gente que había en la cancha, que no era mucha pues se trataba del partido adelantado de los sábados-, el "Mono" pegó una larga corrida desde el lugar en que estaba en la cancha y parándose enérgicamente frente a Casco, le mostró la tarjeta roja y lo expulsó de la cancha.
Al principio, Casco trató de resistir la medida, sorprendido como todo el mundo, pero luego que Farías le mostró por segunda vez la tarjeta roja, casi refregándosela en el rostro, el linesman bajó la cabeza y se fue de la cancha caminando por la línea de cal.
Para todos, Farías era simplemente el "Mono", y cuando debía firmar la planilla entonces antecedía el apellido con su nombre Héctor, pero no se sabe cómo una vez el Ruso Norberto Frenquelli, que fue su compañero mucho tiempo en la primera quilmeña, descubrió que su segundo nombre era René, gastándolo durante mucho tiempo. Es que René es un nombre que sirve tanto para hombre como mujer, y para el "Mono" era algo que él creía afectaba su hombría.
Ya que lo mencionamos al Ruso, un tipazo de quien fuimos su amigo y posiblemente quien mayor cantidad de anécdotas haya reunido en su no demasiada larga existencia, es propicio recordar otros nombres que compartieron alineaciones con Farías, como por ejemplo Lito Maina, el Coco Carelli, Giulioni, Carenzo, Theiler, Vidal y también con otra generación siguiente de Ruffini, Vildal, Rubén Maina. Luego en su paso a Atlético tuvo por compañeros a los Querini, el Leoncito Boidi -con quien formó una dupla "impasable"-, Cacho Schanz, De Cerchio, Magna, entre otros.
Cuando en 1964 integró el seleccionado de la Liga, este formó con Maina; Edmundo Santagostino y Farías; Coco Carelli, Manuy Lorente y Chávez; Cardozito, Domingo Servelio Gallardo, el Cabezón Magna, el Ñato Alemandi y Cebolla Heit.








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