El Cristal y sus Colores

Locales 13 de noviembre Por
Desaparecieron dos letras
Todo se transforma, incluso el idioma. Debieron pasar tantas centurias, para que al final descubriéramos que al alfabeto español  le sobraban dos letras, ya que hace unos días la Comisión Interacadémica de la Asociación de Academias de la Lengua Española, un pomposo y extenso nombre que incluye en su seno a 22 entidades que se dedican al estudio del lenguaje, resolvió bajar de un plumazo a la CH y la LL, lo cual es en realidad bastante acertado, ya que no se trata de letras unitarias, sino compuestas. Lo cierto es que desde ahora, tenemos 25 en lugar de las 27 letras de siempre.  Ah, de paso se lo recordamos, o bien les decimos pues es algo bien reciente, esas dos que perdieron la categoría de letras, ahora se llaman "dígrafos", lo cual quiere decir algo así como "grupos de dos letras que expresan un sonido determinado". ¿Qué tal?
En realidad, y más allá de estos cambios que de tanto en tanto se van produciendo, el idioma español está siendo poco menos que descuartizado, ya que cada vez se usan menos palabras y cada vez más comunes. No es que estemos alentando que no se hable con simplicidad, pues al fin y al cabo es la mejor forma de entendernos, pero sí que se utilicen las palabras adecuadas, incluso evitando reiteraciones, que son tan frecuentes, y que si bien pasan algo más desapercibidas al hablar, en cambio traslucen un impacto muy negativo cuando pasan a la escritura.
Y si sobre el idioma corresponden algunas consideraciones, cuántas más sobre la ortografía. Aquí sí la cuestión es grave del todo, pues los errores que se ven son realmente tremendos. Y conste, no estamos hablando de chiquitos que están en el nivel inicial del aprendizaje. Nada de eso, nos referimos a secundaria y terciaria, a veces hay que ver para creer.
No hace mucho, en una prueba de ingresantes al Diario, y por cuestiones obvias resguardamos nombres de la  entidad educativa y por lógica de los aspirantes -que al final de cuentas son solamente víctimas del sistema-, advertimos los horrores ortográficos. Dicen que para muestra es suficiente un botón y entonces les ofrecemos este botón: ¿cómo se escribió bebida? Pues "vevida", créalo o no.
Volviendo a los cambios, son muchos más que la desaparición de esas dos letras. Por ejemplo,  la "i griega" ahora se llama "ye", la b alta  "be" y la v corta es "uve", la  w es ahora "doble uve", en tanto que la z ahora se denomina "ceta".
Otra novedad es que el prefijo ex, de ahora en adelante se pega a la palabra, como por ejemplo exministro. Y también, en muchos casos, la "c" reemplaza a la "q", como por caso en Irak, Catar, o cuórum. 
De paso, el español está siendo hablado en la actualidad por 500 millones de personas en una mundo que tiene, en estimación actualizada, 6.500 millones de habitantes.
Esta puesta en vigencia de cambios, también reactualizó mucha información relacionada con el idioma, la ortografía y las costumbres. Por caso, Sarmiento en 1843 presentó un proyecto para suprimir la "h" pues es muda, y además reemplazar la "y" por la "i" cuando está en una palabra funcionando como vocal, además de usar la "s" en lugar de la "x" cuando está antes de una consonante (ejemplo: esplicar). Pero las ideas del gran maestro sanjuanino, no progresaron . También sostenía Sarmiento, que si en América se perdió el sonido de la "z" ¿por qué escribirla? Y así muchas otras cuestiones.

El Cristal del sábado pasado

No podemos menos que agradecer algunas consideraciones que recibimos por la columna del sábado pasado, abordando el tema de la insatisfacción laboral de la gente, ya que según una encuesta 8 de cada 10 personas están disconformes con el trabajo que realizan. Eso nos movió a algunas reflexiones, que merecieron aprobación de algunos amigos cristaleros, y así nos lo hicieron saber. Lo agradecemos.

Cicerón del Bote












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