mn

Automotores 12 de noviembre Por
mn

Alterna el verde y la tranquilidad de su complejo de cabañas en Villa Giardino, Córdoba, con la grabación de “Botineras” en Telefe. El papel de “Tato” le impone a Damián De Santo una rutina diaria de 12 horas en el estudio. Además, conduce “Lifeline”, un ciclo de películas basadas en hechos reales que emite Infinito, y está barajando la conducción de un programa en el canal de la Universidad de Córdoba. Hablar con él es una experiencia curiosa. En principio, su discurso se acerca al de un Ned Flanders (el vecino perfecto de los Simpsons) que cambió la invocación religiosa por el culto a la naturaleza. Casi sin darse cuenta, muta en un ser áspero que reclama mano dura para los menores delincuentes.

Noticias: ¿Qué cambió Villa Giardino en su vida?

Damián De Santo: Me dio la tranquilidad de que mis hijos puedan desaparecer sin preocuparme: sé que están en el río o andando en bicicleta. Tienen libertad, no están chateando doce horas. En la ciudad hay un nivel de inseguridad tan grande que no te deja hacerlos volar.

Noticias: En el interior también pasan cosas. La Ciudad de Buenos Aires no es el centro del mal.

De Santo: Siempre pasan cosas en todos lados, pero acá tienen contacto con la naturaleza. En la ciudad si no tenés televisión te agarra la desesperación. Los pibes son autosuficientes, ven que me ensucio las manos. Si no tenemos nada que morfar sacamos tomates de la huerta, conseguimos un lechoncito y zafamos. Ojo, no niego la realidad de la ciudad.

Noticias: ¿La inseguridad es el problema más urgente?

De Santo: Es un tema fundamental para el consumo interno. A la gente le cuesta salir de noche al cine o a comer. Además, si tenés un local y te afanan diez veces lo cerrás, porque estás pagando impuestos para que no te cuiden. Que se ocupen los hijos de puta a los que se les paga por generar seguridad en el país, si no vamos a terminar enfierrados matándonos buenos contra buenos.

Te puede interesar