"A la crisis vocacional, hay que trabajarla integralmente"

Información General 30/06/2015
Confiesa el obispo Fernández a LA OPINION. Ayer celebró 40 años de sacerdote. Sobre las elecciones, "tirar para el mismo lado en educación, trabajo, diálogo, país austero y buscar más la equidad", destaca.
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FOTO J. BARRERA FERNANDEZ./ Anoche en Catedral San Rafael.
El obispo diocesano Luis Fernández celebró ayer 40 años de sacerdote con una misa concelebrada con los sacerdotes, diáconos y seminaristas en la Catedral San Rafael y luego con una cena con el clero. Fue ordenado el 29 de junio de 1975 por el papa Pablo VI en el Vaticano.
"Se venía un momento dentro de la Iglesia fuerte porque se cumplían 10 años del Concilio Vaticano II (1962-65), poniendo en práctica aquellas definiciones y reflexiones. Se experimentan los primeros frutos del Concilio, por ejemplo nuestra ordenación, el papa Pablo VI quiso que sea una gran ordenación como signo para toda la Iglesia, casi 400 nuevos sacerdotes de todo el mundo, entre ellos 6 de la Argentina: 3 de Concordia y 3 de Lomas de Zamora (uno de Lomas fue Juan Vázquez, quien participó como laico en el Concilio) en la plaza San Pedro. Así empezaba la Iglesia a ser signo de la universalidad y la catolicidad", expresó en una entrevista con esta cronista de LA OPINION.
-En estos 40 años, ¿qué aspectos importantes destaca de su sacerdocio?
-Lo fundamental ha estado en los distintos lugares que uno ha vivido. Recuerdo con mucho cariño empezar la vida sacerdotal como vicario en la Iglesia Catedral de Lomas, trabajando con los jóvenes, entre ellos 200 universitarios haciendo campamentos, frente a una realidad de hoy que ha cambiado con la crisis de la juventud, los momentos difíciles vocacionales; hoy nos alegramos cuando vemos los grupos que superan los 30 jóvenes. Empezaba a aflorar los años 70 con la participación de los jóvenes en la política con sus problemas y dificultades. Después estuve 13 años de una riqueza muy linda en la formación de los seminaristas con un trabajo más específico en el Seminario, acompañando desde que vienen con sus ideales e ilusiones, el discernimiento antes de entrar al seminario, luego acompañarlos 8-9 años de formación hasta el sacerdocio. Seguí como párroco 6 años en la parroquia Inmaculada Concepción de Burzaco que me ayudó a madurar mucho, tuve la gracia de suplir como párrocos a quienes luego fueron 3 obispos, se decía que era la "parroquia de los obispos", Héctor Romero (tercer obispo de Rafaela), José Arancedo (actual arzobispo de Santa Fe) y Juan Maccarone (fue obispo de Santiago del Estero). Y luego casi 14 años como vicario general de la diócesis de Lomas de Zamora acompañando a 3 obispos: Desiderio Collino, Agustín Radrizani y Jorge Lugones, para luego ser nombrado obispo auxiliar de Buenos Aires.
-¿Cómo revertir la crisis vocacional que hay en Argentina y en el mundo?
-Tiene que ser trabajado integralmente, leí un artículo sobre la cantidad de depresivos que hay entre los jóvenes y está relacionado con la cantidad de suicidios en nuestra sociedad; entonces trabajar con los jóvenes es muy difícil y la Iglesia no está ajena, está en medio del mundo, hay crisis en la familia y en la juventud. El Papa nos está pidiendo trabajar cerca de la familia como será tratado en el próximo Sínodo, dentro de la Iglesia no tenemos que bajar los brazos conscientes de que Dios no nos va a abandonar, como dijo Jesús: "yo estaré con ustedes hasta el fin del mundo". La Iglesia tiene que discernir para estos tiempos cómo acercarse a los jóvenes, dialogar con ellos y proponerles la vocación sacerdotal. Dentro de esta gran crisis vocacional, hay que agradecer a Dios la cantidad de vocaciones que hay al diaconado permanente, este año entraron en la diócesis de Rafaela 10 jóvenes para formarse en el diaconado permanente. La otra gran riqueza es la presencia del laicado en las parroquias porque en la última asamblea diocesana uno ha visto un laicado maduro en el trabajo pastoral, proyectar junto a los sacerdotes y el obispo. Francisco pide a los obispos que no seamos príncipes, vivamos de una manera sencilla y humilde, cercano a los más pobres y al servicio de la gente. Si todos nos ponemos más en onda con el Evangelio y trabajamos con alegría y en paz esto va a ayudar a que surjan buenas vocaciones sacerdotales.
-Este año es electoral con el cambio de gobiernos nacional y provinciales,¿qué responsabilidad tenemos los ciudadanos, especialmente los cristianos, para discernir a la hora de votar?
-Es fundamental, no lo que se ve, a veces los de un mismo partido discutiendo, no es la disputa política que sería buena la confrontación de ideas sino de ver quién es más fuerte o más importante que otro. Sigamos creyendo que el diálogo, la diferencia de ideas es bueno que haya, de servir al pueblo de Dios sea lo que realmente nos mueve; que no sean estructuras en la que aparecen los políticos como simples fichas sino personas con ideas y proyectos que se puedan debatir. Que los políticos se puedan poner de acuerdo en aquellas cosas fundamentales que la Nación necesita y tirar para el mismo lado: educación, trabajo, diálogo, un país austero y se busque más la equidad, y no lo que pasa cada día, como sucede en el mundo, son menos los que tienen más y son muchas más las multitudes que no tienen trabajo. Ayer (por anteayer) me contaron las religiosas allá en el norte y también en los lugares periféricos de las grandes ciudades de nuestro país que hay chicos que no cenan y están esperando ir a la mañana a los comedores para que les den de comer.

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