Nueve muertos tras un referéndum en Egipto

Internacionales 15 de enero Por
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EL CAIRO, 15 (ABC.ES-REUTERS). - Los egipcios han empezado a votar desde ayer la nueva Constitución respaldada por los militares en medio de un clima de profunda división social y con la oposición, que ha decidido boicotear la cita, silenciada por las nuevas autoridades. Al menos nueve personas han muerto en enfrentamientos con la policía en este primer día de referéndum, una jornada que, pese a los choques violentos en lugares puntuales, está transcurriendo con normalidad en la mayor parte del país.
En la capital, una pequeña bomba ha estallado en la mañana de ayer poco antes de la apertura de los colegios electorales a las puertas de un tribunal del barrio de Imbaba, sin causar daños personales. La nueva Carta Magna no es lo único que se somete hoy a referéndum en Egipto. El «sí» lleva implícito un apoyo a las políticas de mano dura que las nuevas autoridades vienen aplicando desde el golpe de Estado del pasado verano que derrocó al islamista Mohamed Mursi, y además otorga carta blanca al general Abdelfatah el Sisi, jefe del ejército, para que se presente a las próximas elecciones presidenciales.
En las colas de los colegios electorales, ayer era casi imposible encontrar a una persona que fuera a rechazar la Constitución, aunque pocos reconocían haberla leído. «Me he informado a través de la televisión, y creo que es un documento que nos protege a todos los egipcios, que garantiza nuestros derechos», explicaba ayer Salma Ahmed, que esperaba pacientemente la cola para votar en un colegio del barrio de Doki. Para este ama de casa de 32 años, la Carta Magna es «un paso adelante en el país, un texto que nos va a traer la estabilidad», señalaba la joven, haciendo hincapié en el concepto que más se ha machacado en las últimas semanas desde los medios oficiales, el de la estabilidad.
A unos 200 metros de la sede del tribunal que ayer sufría un ataque con un artefacto explosivo, los votantes del colegio Al Shahid Gawad Hosni aseguraban no tener miedo. «He escuchado la explosión esta mañana desde mi casa y he salido rápidamente a ver qué ocurría, aunque, por suerte, no ha habido ni heridos ni muertos», relataba Nadia Fuad, que acompañaba a su madre a votar y que aseguraba estar convencida de que habían sido los Hermanos Musulmanes los autores de la bomba, una opinión alimentada por los medios estatales.
La cofradía, a la que las autoridades han declarado «grupo terrorista» era hoy el blanco de las iras de los que respaldaban la Constitución. Aunque la hermandad ha condenado los últimos atentados que han tenido lugar en el país, el gobierno ha lanzado una campaña para aplastar a este grupo islamista, y ha detenido y encarcelado a miles de sus miembros. Sus simpatizantes siguen saliendo casi diariamente a las calles en pequeñas manifestaciones que son rápidamente dispersadas por la policía.

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