Carta Abierta, pero Esta de verdad

Nacionales 13/07/2015
Leer mas ...
Ampliar
FOTO ARCHIVO DANIEL SCIOLI./ De motonauta a iluminado por el dedo de Midas de Carlos Menem. Sólo posible en el "país de las maravillas".
Las democracias maduras y los pueblos que crecieron en lo económico y cultural, lo han hecho no sin pasar previamente por duros sufrimientos y grandes esfuerzos. De allí que valoran lo que lograron. Mucho o poco, nadie les regaló nada.
Esto sucedió después de guerras sangrientas o de largas hambrunas donde una docena de huevos valía más que varias piezas de oro, como fue el caso de Japón, Francia, Italia o Alemania durante la Segunda Guerra Mundial a comienzos de los años 40. Y esto es así, aunque un funcionario argentino de bigote prominente nos quiera convencer de que tenemos menos pobres que Alemania, el gigantesco motor económico de la Unión Europea.
En los últimos años, los argentinos -sobre todo de la clase media y la creciente franja indigente, que está por debajo de la línea de pobreza y no figura en los registros oficiales- también sufrieron mucho: atropellos a la dignidad humana, mínima, vital y móvil; a la nutrición infantil; al derecho a crecer en un ambiente sano. Violencia y muertes sangrientas de argentinos inocentes florecieron -el caso Píparo por ejemplo, una embarazada baleada con fines de robo-; más atropellos a la Justicia independiente; a la libertad de expresión; uso y abuso de mentiras -que merecieron el reproche internacional- en estadísticas, variables económicas, precios y cualquier otra medición del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC); además de la constante siembra de confusión como estrategia de captación entre los menos preparados culturalmente, sobre los temas sensibles de la Nación. No es un invento K, es una táctica comunista gramsciana para asegurar el control gubernamental sobre los ciudadanos, buscando evitar la crítica y mantener un piso seguro de votos cautivos, usando como método la dádiva y el clientelismo populista. 
Aunque muchos argentinos han abierto los ojos en el último año y se convencieron de que la Argentina no es Tecnópolis.
Ante esta evidente falta de respuestas, y rápidas, el gobierno ensaya explicaciones falaces a través de la cadena nacional donde nadie puede hacer preguntas, esto es una penetración discursiva asegurada; y la maltratada retórica ha dejado así su lugar a gritos desesperados con voz de mujer en los televisores.

CORRUPCION
Mejor ni hablemos de la corrupción en la era K porque el doble discurso presidencial estremece, y más su indiferencia ante el problema. Podría ser la mejor performance en términos de corrupción de toda la historia argentina. Militares, Menem y el aristocrático expresidente Juárez Celman se vieron ampliamente superados por los negocios presidenciales de la “década ganada”. Si, para los Kirchner esta fue una década de grandes ganancias, mientras que para el pueblo lo fue de concreciones rezagadas o que nunca llegaron.
La hipocresía oficial sobre este tema enardece. Desde el oficialismo nadie dice que Amado Boudou es un delincuente pero tampoco nadie lo niega. Mientras tanto el devaluado vicepresidente es todo un récord en sí mismo: está procesado por los delitos de negociaciones incompatibles con la función pública y cohecho (sobornos). En total tiene diez causas penales en su contra en la Justicia Federal. Es investigado también en otra causa por enriquecimiento ilícito, y fue denunciado por el fiscal federal Carlos Rívolo por la supuesta compra fraudulenta de la imprenta del dinero en la Argentina (Ciccone). Además está imputado por los delitos de malversación de fondos y por falsificación de documentos en compras de autos. Lindo nene este Vice; y eso que Cristina lo eligió cuidadosamente para no volver a cometer el “error” de Julio Cobos, que se jugó a favor de lo que la gente le pedía. Algo que todo gobernante debería hacer. 
Esta siembra de confusión continúa con la muerte dudosa del fiscal Nisman un día antes de denunciar en el Parlamento a la Presidenta, sobre lo cual nadie se expidió aún oficialmente. Mientras la fiscal Viviana Fein -que investiga- puso a dormir al expediente, parece que estaría oficialmente aceptado que Nisman murió por un ataque de "caspa", que lo llevó irremediablemente al suicidio. Además el eficiente secretario Sergio Berni encontró la caspa 12 horas antes que nadie. Solo en la escena del crimen, lejos miradas de alguien. Eficiencia al máximo; solo falta comunicarlo por cadena nacional. ¿Creerán que somos tontos?
¿Alguien se acuerda del ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime? Está acusado nada menos que en más de treinta causas penales y tiene veinte procesos judiciales en marcha. ¿De Felisa Miceli? Condenada por administración fraudulenta e inhabilitada para ejercer cargos públicos. ¿De nuestro becado en Italia Guillermo Moreno? Se lo vio por TV entrenando con empresarios su deporte favorito, el boxeo. Y lo peor: quiso silenciar las estadísticas independientes hasta que el Juez Bonadío elevó a juicio una causa contra él por abuso de autoridad, ya que había multado en una cifra millonaria a Jorge Todesca por haberse "atrevido" a medir la inflación desde su consultora privada Finsoport.
¿Y nuestro candidato a premio Nobel de la Paz, Luis D'Elia? Imputado en 2001 por el delito de extorsión con los planes Trabajar, en 2014 fue procesado, por tercera vez, por el juez federal Luis Rodríguez, acusado de discriminación contra la comunidad judía argentina. Ese mismo año D’Elía pidió "la cabeza del juez Bonadío en la picota", entre innumerables exabruptos en toda su carrera. D' Elía fue denunciado por el fiscal Nisman como enlace entre el gobierno argentino y la República de Irán para darles impunidad a los acusados iraníes. Su voz se escucha en los miles de horas de grabación de escuchas telefónicas por negociaciones extrajudiciales en torno a la AMIA, hablando Luisito en nombre de la Presidenta.
¿Y Aníbal Fernández? En 1991 siendo intendente de Quilmes el juez en lo correccional y criminal Ariel González Elicabe lo imputó con los cargos de «falsificación de documento público» y ordenó su captura. Según el diario La Nación, al enterarse de su pedido de captura, el inefable Aníbal se dio a la fuga escondido en el baúl de un automóvil.
En 2011, Fernández derrapó feo otra vez. Dijo respecto del premio nobel de literatura Mario Vargas Llosa, así como del filósofo español Fernando Savater, durante su visita a Argentina como invitados a la Feria del Libro, que «dicen estupideces». No resiste el archivo.
¿Y Alejandra Gils Carbó, procuradora general de la Nación? En enero de este año el fiscal Guillermo Marijuán imputó a Gils Carbó por el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad. ¿El juez federal Norberto Oyarbide, me pregunta Ud.? Sospechado de hacer avanzar causas de corrupción para luego archivarlas intercambiando favores políticos. Ha tenido 43 pedidos de juicio político en su contra -el último en 2014-, de los cuales el último que efectivamente se llevó a cabo se realizó en 2001. Genera también controversias por sus presuntas alianzas con proxenetas, policías, políticos y espías. Se le pidió juicio político por su actuación en una causa por presunto lavado de dinero en pases de jugadores de fútbol de la que fue apartado por la Cámara Federal.
¿Y qué podemos decir de nuevo de personajes como Lázaro Báez, Cristóbal López o Julio De Vido? Todos sospechados de negociados y de haberse convertido en millonarios junto a Néstor y Cristina.
Después de haber sufrido todo esto durante todos estos años, quienes no se "disciplinaron" y se animaron a desafiar con ideas diferentes el modelo nacional y popular, fueron objeto de espionaje, seguimientos y controles de todo tipo al mejor estilo cubano-castrista.

PRODUCCION
A la “década ganada” la desenmascaran pruebas irrefutables: producción en crisis con miles de PyMes, tambos y explotaciones agrícolas que se desvanecieron en el aire por su nula rentabilidad: desde 2003 se perdieron más de 5.000 unidades tamberas que como mínimo ocupaban 20.000 puestos de trabajo, según datos de la Mesa de Enlace. Esto es así a pesar de que Ider Peretti, ruralista K de Morteros y uno de los primeros soldados de Guillermo Moreno diga lo contrario. Peretti: el sol no se oculta con la mano, eso ya se sabía en la Edad de piedra.
A todo esto los candidatos oficialistas siguen insultando nuestra inteligencia, nos consideran bobos sin remedio. En arrebatos mesiánicos, piden que los "sigamos" por todos los cargos posibles. Que algo se les va a ocurrir.
En el interín, miles de jóvenes argentinos brillantes, que podrían transformar este país, no esperan ya la oportunidad de ser considerados, sino que los atiendan en el mostrador de Aerolíneas en Ezeiza buscando un pasaje sólo de ida a Nueva York. Ese es el futuro que hoy nos dejan. Además de un país endeudado después de un festival de subsidios de diez años, donde para progresar sólo hacía falta tener muchos hijos pero no trabajar.
Taponar el cauce natural del recambio generacional y perpetuarse en los cargos es el peor robo: el del futuro. La peor corrupción: la de robar décadas de vida a argentinos decentes que cometieron el terrible pecado de querer progresar en base a su esfuerzo y superación.
Ahora, personajes de nuestra clase política cayeron en el lugar común de pensar que cualquier cargo viene bien según lo que midan en las encuestas, con tal de tener asegurado un sueldo de privilegio, manejo discrecional de fondos, y fueros que los protejan los próximos cuatro años. Todo en nombre del bienestar general del pueblo argentino. ¿No es raro?
Ese mesianismo, ese perpetuarse en el poder es la peor corrupción, porque coloca el interés personal de un solo individuo por sobre el bien común a cualquier precio. Velar por ese bien común y protegerlo, es la razón de ser de un Estado organizado y a derecho, en el cual los ciudadanos delegan justicia, salud, seguridad, educación e igualdad ante la ley. Las bases de la paz y del contrato social garantizado por nuestra Constitución Nacional.
Hace miles de años Platón imaginó como posible la materialización de su utopía: la República. Y hasta hoy llegamos, sólo que de no cuidar ese pacto social, la sociedad entera marcha hacia la anarquía y a ser una Babel desintegrada ("Babel"). Sí la ley del más fuerte se impone, mataremos el orden y la cohesión social, la gallina de los huevos de oro; y la civilización retrocedería nuevamente a ser tribal, una jauría de perros hambrientos. El tiempo no sobra, sino que urge el cambio.
Como expresó el genial escritor León Felipe: “Un día, cuando el hombre sea libre, la política será una canción. El eje del Universo descansa sobre una canción, no sobre una ley” (prólogo de «Canto a mi mismo» de Walt Whitman).

Te puede interesar