Violadores

Policiales 12/07/2015
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BUENOS AIRES, 12 (NA). - Ocho de cada diez procesados o condenados por delitos contra la integridad sexual evaden la justicia con artilugios legales o aprovechando cualquier oportunidad para fugar sostiene una asociación especializada en brindarle ayuda y contención a víctimas de abusos. El caso del remisero Norberto Daniel Fernández, de 54 años, quien sigue prófugo, tras ausentarse de la primera jornada del juicio oral en su contra por abusar sexualmente de una joven en San Fernando, destapa falencias en los procesos judiciales.
 La propia víctima realizó el viernes un dramático relato de la violación que padeció y la desesperanza que le generó saber que el sujeto se había escapado para evitar una condena. Este episodio no es aislado, ya que una asociación especializada en brindarle ayuda y contención a víctimas de abusos sostiene que ocho de cada 10 procesados o condenados por delitos contra la integridad sexual evaden la justicia, con artilugios legales o aprovechando cualquier oportunidad para fugar.
 Según la titular de la Asociación de Víctimas de Violaciones (AVIVI), María Elena Leuzzi, "el balance de los profugados en esta instancia penal, es decir, cuando las pruebas en su contra son contundentes o con abusadores ya condenados, pero que logran beneficios excarcelatorios, es gigante. Nuestros registros revelan que 8 de cada 10 logra evadir la justicia de una manera u otra". Luego de confirmar que el remisero Fernández, tiene paradero desconocido, por lo que el juicio en su contra fue suspendido, la joven abusada sostuvo que siente "indignación y mucha bronca".
 "Estamos pidiendo que se ofrezca una recompensa. La verdad que todo esto te decepciona, uno está confiando, porque son dos años de ir todas las semanas a la fiscalía a ver si avanzó algo, si algo cambió. Nunca imaginé que podía pasar algo así, de venir a la primera jornada del juicio y encontrarme que se había escapado", explicó la chica. Para Leuzzi, en tanto, "uno de los problemas que observamos desde AVIVI es que muchos defensores oficiales se esmeran muchísimo cuando defienden a violadores, para sacar chapa y así lograr escalar en el sistema judicial, entonces se juegan hasta la última carta posible para lograr excarcelaciones o beneficios para los abusadores".
 "Entendemos que hay leyes y normativas penales que se deben respetar. Pero lo que falta en la justicia es sentido común. Este remisero, como tantos otros, sabe que en el juicio lo van a condenar, entonces si le dan la oportunidad de estar libre hasta el debate, obvio que se va a escapar. Es lo que hizo. Y es lo que hacen ocho de cada 10 como él. Algo anda mal", sostuvo la titular de AVIVI en declaraciones a Diario Popular.
 La joven atacada sexualmente indicó, asimismo, que "parece que los tiempos de la Justicia son más largos, hace más de un año que está la detención y no sale", en relación a que desde marzo de 2014 y gracias a un recurso de "eximición de prisión" interpuesto por su defensa, Fernández había conseguido mantenerse en libertad todo este tiempo. Luego de apelar la resolución denegatoria en todas las instancias, el recurso presentado por la defensa está a disposición de la Suprema Corte bonaerense, que aún no resolvió.
 "A mí ya me cagó la vida, pero hay un montón de chicas a las que les puede pasar", aseguró la joven, quien añadió que creía que ella no había sido "la única" abusada, que pensaba que el acusado "violó a más personas". La joven también recordó el hecho, ocurrido a la 4.30 del 13 de julio de 2013, cuando acababa de bajar del colectivo cerca de su casa, en el partido de San Fernando, luego de cenar con amigas en el barrio porteño de Palermo.
 "Él había bajado por atrás del auto a buscar algo de la guantera y me agarró con una pistola y me dijo "esto es un secuestro", que me quede tranquila, me metió adentro del auto y después se metió él", sostuvo, quien añadió que el hombre le vendó los ojos y la obligó a acostarse "debajo del asiento" mientras daba "varias vueltas" con el vehículo. "Le preguntaba ¿a dónde vamos? , me dijo que nos seguían unos malandras, que él me iba a salvar la vida", relató la joven, luego de lo cual estacionó y la violó durante 40 minutos.
 La chica manifestó que de lo sucedido recordaba "más que nada las sensaciones, el asco", que sentía "miedo porque (el abusador) tenía un arma" y que por ello reaccionó "sumisamente". "A mí lo que más me marcó es en el miedo, me pasa gente cerca y yo me alejo, no puedo caminar en la calle, no puedo andar sola de noche, no me tomo colectivos, no me tomo remises, no me tomo taxis", relató entre lágrimas, y agregó que lo único que la "aliviaría ahora es que este tipo aparezca".
 "Nosotros buscamos justicia y romperle la cara no hubiese servido de nada, porque la cara se cura", dijo la joven, que aseguró que lo ocurrido a ella le "cagó un montón de cosas" y que por eso no quería que lo mismo "le pase a otra persona". . "Es una burla el sistema" "Le venimos pidiendo a legisladores que trabajen en modificar los beneficios que tienen los violadores con las actuales normativas penales. Actualmente, para la justicia es lo mismo alguien que se roba un auto que otro que viola a una niña, niño o mujer. No puede ser que un violador con ADN identificado apele los pedidos de prisión y llegue hasta Casación o la Corte provincial. Es una burla el sistema, porque nunca están presos los abusadores", dijo María Elena Leuzzi.
 "Son peligrosos siempre los abusadores. No hay tratamiento para ellos. Ni en la cárcel, y muchos menos afuera. La mayoría está en la calle. Y siguen atacando con total impunidad. A veces nos alegramos por condenas ejemplares de 30 o 40 años, pero los que están presos son pocos", agregó Leuzzi. 

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