Carta de Lectores

Querido amigo

Sr. Director: Te escribo estas líneas porque sabés que siempre me gustaron esas costumbres que hoy, con todo eso de la tecnología, se fueron perdiendo de a poco, viste que a mí y con la edad que tengo no me da el coco para manejar esos aparatitos tan sofisticados que hasta podés comprar algo al otro lado del mundo... ya veo que toco algo mal y alguien recibe un regalo mío y yo ni me entero, pero bueno, ese tema es para otro momento. En realidad te escribo para contarte cómo viene la mano acá en nuestro país, por primera vez en la historia nacional hay balotaje y como bien sabés un voto marca el destino; ahora bien, la cosa es que las dos partes que se disputan la Presidencia dicen y prometen pero la gente no entiende. Siempre fui un laburante y me costó muchísimo salir de tantos pozos por culpa de la tranquilidad que nos pidieron allá por el 2001 y eso no te la tengo que contar a vos que tuviste que vender el auto, la casa y hasta el negocio que te dejaron tus viejos para poder intentar buscar un mejor futuro en otro país. ¿En esa sí que la pasamos mal, no? ¿Te acordás cumpa? Había días que mis hijos comían arroz hervido con un poco de sal solamente porque nos pagaban con un billete raro, lecop, patacón o algún bono de compra y con mi mujer tomábamos un mate cocido pero gracias a Dios esos tiempos pasaron hace mucho y no se volvieron a repetir. Desde que te fuiste las cosas cambiaron y mejoraron fascinantemente para muchos, en el 2003 entró un flaco a la Rosada que no lo conocía casi nadie y todos le daban poca vida en el gobierno, pero les tapó la boca a más de uno, trajo tranquilidad, esperanza y por sobre todas las cosas confianza. Pasó el tiempo y como todas las cosas buenas se van, hoy ese flaco nos mira desde lo más alto junto a otra gran persona que hizo muchísimo por los laburantes allá por la década del '40 y seguro también están tus viejos y los míos que los perdí hace poquito tiempo. ¿Pero sabés qué? Mis viejos se fueron felices por haber disfrutado de muchas cosas que les dio el modelo de gobierno del flaco que nos mira, mi viejo se jubiló como cualquier trabajador pero mi vieja que siempre lavó platos y limpió casas para ayudar a mi padre en otras épocas también pudo tener su jubilación y hasta irse de viaje a recorrer lugares que nunca se imaginó, qué feliz que la pasaron... Te cuento también que mi hijo mayor trabaja y avanza en su vida porque una de las cosas que nos dejó este flaco fue algo llamado paritarias, que es la forma de conseguir un aumento de sueldo todos los años y así, con los beneficios que se crearon en la última década tiene su autito, su casita, está armando una pequeña PyME, se va de vacaciones dos veces al año, disfruta con sus hijos del río cuando se le antoja y muchas cosas más. También tengo a Fiorella, "la Fio", la futura ingeniera de la familia, con los planes destinados a estudiantes pudo hacer la carrera que tanto le apasiona y a mí me costó mucho menos, porque ojo, nadie te regala nada, sólo te facilitan un poco el camino y cuando uno sabe aprovecharlo la cosa es más fácil. Ahora me toca a mí, con Marta ya casi estamos en el último tiempo de vida laboral y esperamos algún día poder ir a Europa a visitarte pero hay un problema, uno de los tipos que se postula como presidente viene con aires de cambio, ¿te suena? Promete abrir fronteras, bajar impuestos y hacer algunos recortes, esa la pasamos amigo, la gente no ve que al hacer todo eso tiene que recuperar el dinero del país por otro lado, el único que gana con ese modelo es el dueño del campo, no el peón; el dueño del tambo, no el que trae la vaca; y el dueño de la multinacional, no el obrero. Pero la gente está confundida y quiere un cambio. Yo no. No entienden que perderíamos esos derechos que tanto costó recuperar, la gente quiere probar con el ya conocido "a ver qué pasa" pero yo no, porque ya la pasamos amigo, sería volver a comer arroz hervido con sal, ver cómo matan gente en la 9 de Julio sólo por pedir una solución, mirar en la tele cómo la cana reprime a saqueadores por un paquete de yerba o azúcar, la gente se olvidó que en este país y con lo mismo que promete este empresario nos fuimos al tacho 40 millones de argentinos, pero hoy sólo quieren un cambio. Yo no. Perdón si te dejé pensando en las cosas malas que nos tuvimos que fumar con un gobierno de promesas pero es la realidad, yo quiero mantener el modelo del flaco que está en una estrella porque con ese sí gana el peón, el de la vaca y el obrero. Aprovechadores de beneficios como con los planes de ayuda siempre hubo y siempre va a haber. Yo quiero lo mejor para el que se rompe el lomo laburando porque hoy sí se pueden gozar de cosas que allá por el 2001 nos quitaron. Bueno, mi querido amigo, me voy despidiendo, con lágrimas en los ojos por tantos recuerdos que tengo junto a vos. Te deseo buena suerte y mis mayores cariños para tu familia. PD: No te preocupes cumpa, mi país no está tan jodido como lo pintan en la tele, yo me quedo donde estoy. Miguel Méndez DNI 26.120.627
Carta de Lectores 15/11/2015 Miguel Méndez